“Mi hijo no quiere comer”, Cuando es normal?
Escrito por Dr. Hector Yee
Lunes, 05 de Marzo de 2012 18:55
PDF Imprimir E-mail

mi hijo no quiere comer

 

Muchas madres preocupadas acuden regularmente con el Pediatra, debido a que su hijo no quiere comer y frecuentemente los médicos les dicen que todo es normal. Pero, ¿Hasta cuándo es normal?, Se preguntan los padres, incluso a pesar de las recomendaciones de los médicos, quedan los cuidantes con algunas dudas e inquietudes. Es por eso que queremos  brindar algunos consejos e información para que sepan cuando las cosas marchan bien y cuando no sería normal el apetito de su hijo.

Panorama general de lo que sucede cotidianamente y que por lo general es normal.

•    A los padres les parece que su hijo no come lo suficiente y  que nunca tiene hambre o que come sólo cuando lo alimentan con cuchara.

•    Son niños que están entre las edades de 1 a 5 años de edad.

•   La actividad  física de los niños sigue siendo normal.

•    Son niños que crecen y se desarrollan normalmente.

Causa

Entre 1 y 5 años de edad, muchos niños normalmente sólo aumentan de 1,800 a 2,300 gramos (aproximadamente 4 a 5 libras) cada año, aunque probablemente aumentaron casi 7 kilogramos (15 libras) durante el primer año de vida.  Es normal que los niños a esta edad a veces no aumenten de peso durante 3 ó 4 meses.  Como están creciendo menos rápido, necesitan menos calorías y al parecer tienen menos apetito (esto se llama "anorexia fisiológica").  La cantidad que un niño decide comer es controlada por el centro del apetito localizado en su cerebro.  Los niños comen la cantidad suficiente para cubrir sus necesidades de crecimiento y energía.

Muchos padres tratan de obligar a su hijo a comer más de lo que necesita, porque temen que la falta de apetito del niño pueda afectar a su salud o causar una deficiencia nutricional.  Sin embargo, esto no es cierto, y la alimentación forzada es contraproducente porque en efecto disminuye el apetito del niño.

Curso previsto

Una vez que usted deja que su hijo decida cuánto va a comer, ese aspecto desagradable de la hora de la comida y sus preocupaciones acerca de la salud del niño deberían desaparecer en 2 a 4 semanas.  El apetito de su hijo mejorará cuando tenga más edad y necesite comer más.

Cómo ayudarle al niño a recuperar su apetito

1.     Deje que su hijo decida cuánto va a comer.

Confíe en el centro de control del apetito de su hijo.  La causa principal de falta de apetito en algunos niños es que comen tantos bocadillos (entre ellos golosinas) y hacen tantas comidas durante el día que no llegan realmente a tener hambre.  No le ofrezca a su hijo más de dos bocadillos pequeños y nutritivos entre las comidas normales, y déselos sólo si el niño los pide.  Si su hijo tiene sed entre las comidas, ofrézcale agua para calmar su sed.  Limite la cantidad de jugo que toma su hijo a menos de 180 ml (6 onzas) al día.  Permita que el niño omita una o dos comidas si quiere hacerlo, y luego verá que su apetito volverá.   Omitir una comida no le hará daño.

2.     No alimente usted a su hijo si él puede hacerlo por sí solo.

La tendencia más común de los padres de un niño con poco apetito es tomar la cuchara, llenarla de comida, sonreír y tratar de inducir al niño a que coma.  Una vez que su hijo está en la edad de poder usar una cuchara por sí solo (generalmente entre los 12 y 15 meses), nunca vuelva a tomar usted la cuchara para alimentarlo.  Si su hijo tiene hambre, comerá por sí mismo.  La alimentación a fuerza es la principal causa de conflictos relacionados con los alimentos.

3.     Ofrézcale alimentos para comer con las manos.

Puede empezar a darle alimentos que pueden tomarse con las manos desde los 6 a 8 meses de edad.  Esos alimentos permiten que su hijo se alimente solo por lo menos parte del tiempo, aunque todavía no pueda usar una cuchara.  Recuerde que el alimentarse solo, a pesar de que derrame grandes cantidades de comida, le ayudarán a su auto-aprendizaje.

4.     Limite la cantidad de leche a menos de 480 ml (16 onzas) al día.

La leche contiene tantas calorías como la mayoría de los alimentos sólidos.  Tomar demasiada leche puede llenar a los niños y disminuir su apetito.

Un error común de las madres es tratar de sustituir las comidas con biberones o leche, incluso algunas agregan algún suplemento rico en calorías (chocolate, vainilla, etc.) que solo harán que disminuya su apetito posteriormente.

5.     Sirva porciones pequeñas de alimento (más pequeñas de las que usted piensa que su hijo puede comer).

El apetito de un niño disminuye si se le sirve más comida de la que puede comer.  Si usted le sirve a su hijo una cantidad pequeña en un plato grande, es más probable que la coma toda y se sienta orgulloso de sí mismo.  Si le parece que el niño quiere más, espere a que se lo pida. Evite servirle alimentos que decididamente no le gustan (por ejemplo, algunas verduras).

6.     Considere la administración diaria de vitaminas.

Aunque las vitaminas probablemente no son necesarias, en dosis normales no perjudican y tal vez le hagan sentir más tranquila acerca de la alimentación de su hijo.  Recuerde las vitaminas no aumentan el apetito, ni tampoco engordan. Solo son suplementos y en ningún momento sustituyen a las comidas. Pregunte a su Pediatra cuales se acomodan mejor a las circunstancias de su hijo.

7.     Haga que las horas de las comidas sean agradables.

Haga que sus hijos participen en la conversación.  Evite que las horas de las comidas se conviertan en horas de crítica o de conflictos.  Recuerde que los niños tienen una gran capacidad de percepción y un episodio desagradable puede influir en el comportamiento posterior de su hijo.

8.     Evite que la conversación se refiera a la comida.

No hable en presencia de su hijo acerca de lo poco que él come.  Deje que el centro de control del apetito del niño regule la cantidad de alimento que toma.   Además, no elogie a su hijo por comer mucho.  Los niños deben comer para su propia satisfacción y no por ganar un premio.

9.     No prolongue la hora de la comida.

No fuerce a su hijo a permanecer sentado a la mesa después que el resto de la familia haya acabado de comer.  Esto sólo hará que su hijo establezca asociaciones desagradables con la hora de la comida.

10.  Errores comunes.

Los padres que se preocupan porque su hijo no come lo suficiente podrían iniciar algunas costumbres absurdas en la alimentación.  Algunos despiertan al niño por la noche para alimentarlo.  Otros le ofrecen al niño algún alimento a intervalos de 15 a 20 minutos durante todo el día.  Algunos tratan de hacer que el niño se sienta culpable, hablándole de los niños que se mueren de hambre en otras partes del mundo.  Otros amenazan diciendo: “Si no comes lo que yo preparo es porque no me quieres".  Algunos padres obligan a su hijo a quedarse sentado en su silla (periquera) durante períodos prolongados después que la comida ha terminado.  El error más común es tomar la cuchara o el tenedor de un niño y tratar, de varios modos, de meterle la comida en la boca.

Cómo prevenir los conflictos relacionados con la alimentación

La forma principal de evitar los conflictos relacionados con la alimentación es enseñarle a su hijo a que coma por sí mismo a una edad tan temprana como sea posible. Cuando el niño tenga de 6 a 8 meses de edad, empiece a servirle alimentos que pueda tomar con las manos.  Para cuando tenga 12 meses,  su hijo empezará a utilizar una cuchara y para los 15 meses de edad debería poder alimentarse por sí mismo sin ninguna ayuda. LA ALIMENTACION ES PARTE DEL APRENDIZAJE.

Cuando alimenta a su niño (mientras sea muy chico para hacerlo por sí solo), espere a que su bebé le indique cuándo está listo para comer (inclinándose hacia adelante, por ejemplo) y deje que su niño regule el ritmo (por ejemplo, dando vuelta la cabeza). No ponga comida en la boca de un niño sólo porque inadvertidamente la ha abierto.  No insista en que su hijo vacíe el biberón, se acabe el bote de alimento para bebés, o deje el plato limpio.

A continuación exponemos los siguientes datos que podrían ser parámetros anormales y que deben alertar a los padres a comunicarse con nosotros.

· Si su hijo esta bajando de peso.

· Si su hijo no ha aumentado de peso en por lo menos 6 meses.

 

· Si su hijo presenta nauseas o vomita algún alimento.

· Si su hijo presenta algún síntoma asociado a alguna enfermedad (fiebre, diarrea, dolor de estómago, etc.).

· Si a pesar de seguir con todos estos consejos por un mes, su hijo todavía sigue sin comer.

 

Última actualización el Miércoles, 07 de Marzo de 2012 00:48